Restaurante Gardela

Una agradable experiencia de cocina fusión en el corazón de la Condesa

El ambiente

La arquitectura del lugar, propia de una típica parrilla Argentina, la alta calidad de los cortes de carne dry aged (maduradas en seco), la cava de más de 1000 vinos finos de diferentes países y la excelencia de los “toques” originales en la cocina del lugar; generaron en nosotros, el equipo de Mapas Gourmet, una ansiedad positiva creciente debido a que presentíamos la fantástica experiencia sensorial que nos deparaba esa tarde en Gardela.

Cocina de calidad

Fue un miércoles de julio cuando fuimos testigos de una de las mejores presentaciones gastronómicas del lugar. Finísimos platillos cuya esmerada preparación dejó ver la exquisita habilidad del chef ejecutivo del lugar, Enrique Evangelista. El grado de sofisticación y detalle de su cocina gourmet nos dejó ver que su desarrollo de carrera como chef profesional fue por demás exitoso.

Sabores indescriptibles

La entrada de carpaccio de res añejada durante 45 días (chile serrano, alcaparras, queso grana padana, echalote, aceite de oliva y tostadas) y carpaccio de pulpo (chile serrano, pepino, aceituna kalamata, limón americano y aceite de oliva) acompañados de Whisky Ginger Ale (un delicado aperitivo en base a whisky, albaca, gengibre y cítricos, con un toque de ginger ale), presagiaba los deliciosos y variados sabores que vendrían a continuación.

El acogedor clima del lugar, la amabilidad de los meseros y el impacto sensorial causado por cada platillo, hicieron de esa una tarde imposible de olvidar.

Nuestra vista, olfato y paladar, curiosos primero, encantados después, se deleitaron bocado tras bocado, sorbo tras sorbo, con los pulidos sabores que, estamos seguros, fueron el resultado de una clara y definida visión previa a la elaboración de cada platillo o bebida que disfrutamos en Gardela.

Nos anunciaron como platillo principal las mejores carnes a la parrila, algunas con añejamientos de 15, 25 y 45 días.

Y llegó el ansiado momento… Al estado de éxtasis que experimentaban nuestros sentidos se le sumó el del oído, en el mismo instante en que, proviniente de una parrilla con brasas recién servida en nuestra mesa, oímos el ruido de la cocción de esas exquisitas carnes, que con su increíble olor anunciaban mágicos sabores.

Fue inevitable que se nos hiciera agua la boca al ver esa perfecta parrillada con unos jugosos bifes de chorizo, rib eye y entraña de una sola pieza, chorizo argentino y molleja. aderezados con mantequilla de trufa.

La deliciosa ensalada Gardela (carpaccio de jitomate, pepino, aguacate, queso de cabra, cebolla morada y aceitunas kalamata, condimentados con reducción de balsámico y aceite de olivo) acompañó con su elegante presentación la comida principal. Un delicioso vino tinto catalán fue el cómplice perfecto para semejante banquete.

Nos explicó el chef que ese tipo de añejamiento de la carne en su propio jugo le brinda más suavidad y sabor, aunque a esa altura no nos hacía falta ninguna explicación porque nuestro paladar lo supo a partir del primer bocado.

Exquisitos postres completaron los sabores endulzando ese maravilloso miércoles y reafirmando la idea de que esa deleitable experiencia en el Restaurante Gardela la volveremos a vivir.

Data: Álvaro Obregón 31, Roma Norte.

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s